Antes de que Argentina metiera el segundo gol, justo 2 minutos antes, me suena el celular.
Era mi madre diciéndome, "hola, te llamo porque cuando Argentina metió el primer gol estaba hablando por teléfono", "si, yo también (?)", "GOOOOOOL", "bueno te corto después hablamos", "dale má, hablamos".
Verla o escucharla, es motivo suficiente para comprender toda mi locura.
De todas formas tengo que reconocer que bastante poco me interesó el partido y todo su circo. No me voy a volver fanática ahora con el mundial, eso ya lo hice en mi època de secundario.